Lenguas de Italia como lenguas extranjeras para hispanohablantes: el caso de Hispanoamérica

Soledad Chávez Fajardo

Universidad de Chile, Chile
schavez@uchile.cl

Estela di Lorenzo

Universidad Nacional de Cuyo, Argentina
esteladl2007@yahoo.com.ar

Entre 2019 y 2022 se ha desarrollado el proyecto Litias (Lingua Italiana in Territori Ispanofoni: Analisi Storiografica), proyecto trienal de investigación Prin (Progetti d’Interesse nazionale), otorgado por el Ministero dell’Università e della Ricerca (Miur) de la República Italiana y financiado por el mismo Miur y por las Universidades de Bolonia, Génova, Padua y L’Aquila. El objeto principal de la actividad de investigación del proyecto fue catalogar aquellos materiales lingüísticos que introdujeron la lengua, cultura y actividades italianas en el mundo hispanohablante. En esta dinámica hubo adhesión, además, de universidades argentinas (Universidad de Buenos Aires, Universidad de Cuyo y Universidad de San Luis), una universidad uruguaya (Universidad Nacional), una universidad paraguaya (Universidad Autónoma de Asunción) y una universidad chilena (Universidad de Chile).

En este espacio latinoamericano —bien podemos hablar de Cono Sur—, los equipos de cada una de estas universidades, a partir del trabajo de búsqueda y archivo, ficharon diccionarios bilingües, manuales de italiano o traducciones publicadas en suelo americano hasta finales del pasado siglo. A su vez, construyeron la historiografía de la enseñanza del italiano en algunos de los centros educacionales de dichos países, sean escolares o universitarios. La finalidad de esta tarea consistió en completar la información ya conocida con las novedades que la investigación aportó, para así obtener un panorama amplio, general y completo del papel de lo italiano (lengua, cultura, comercio, técnica, etcétera) en todo el mundo hispanohablante.

Como una forma de conocer, debatir y valorar las investigaciones que se habían llevado a cabo desde las universidades hispanoamericanas, se organizó un congreso en octubre del año 2021 que convocó a un número importante de investigadores de estas universidades hispanoamericanas y de otras universidades de la zona. Lo que se presenta en este monográfico es una parte de esas comunicaciones, que dan cuenta de la complejidad y relevancia de la lengua italiana desde diversas aristas.

La diversidad temática de los artículos presentes en este volumen refleja los modos diferentes en que dos culturas, la sudamericana y la italiana, entraron en contacto y eventualmente se han influido: en primer lugar, a través de la enseñanza de la lengua y su cultura incorporadas a la educación formal; en segundo lugar, a través de la traducción de sus textos literarios y académicos disciplinares, y finalmente, a través de los hombres mismos, es decir, de los flujos migratorios. Así, teniendo en cuenta estos tres ejes, agrupamos los trabajos del presente volumen: dos de los artículos abordan la enseñanza de la lengua italiana en la educación formal en Chile y en Argentina. Los diferentes procesos de implementación que la enseñanza de la lengua italiana adoptó en cada uno de estos países son el reflejo de dos dinámicas diferentes de contacto cultural. La enseñanza de una lengua extranjera responde en primer lugar a políticas lingüísticas, en sentido más amplio a políticas educativas y en un sentido todavía más abarcador, a un contexto político e ideológico. El artículo “La lengua italiana en el sistema educativo argentino (1863-1941)” de Paula Giménez, es el resultado de una investigación historiográfica centrada en la política y planificación lingüísticas. Giménez plantea en su artículo la tesis de que la inclusión de las lenguas extranjeras en los sistemas educativos está siempre fundada a partir de hechos político-lingüísticos. Por esta razón, en el artículo se presentan las políticas lingüísticas del Estado argentino con respecto a la inclusión del italiano como lengua extranjera en el sistema educativo. De esta forma, se han conectado las políticas educativas y políticas lingüísticas, teniendo en cuenta un aspecto de ambas dimensiones: la política educativa en el sistema formal a través de sus normativas y las políticas lingüísticas referidas a la inclusión del italiano en el sistema educativo. La enseñanza del italiano en Argentina y su incorporación a los programas de estudio en los colegios nacionales es inseparable de una concepción liberal y enciclopedista de la educación secundaria, que veía en la cultura italiana la heredera por excelencia de la tradición clásica y la puerta de acceso a las grandes civilizaciones europeas. Este interés, aun cuando cronológicamente coincidía con los grandes procesos migratorios, no estaba relacionado con la afluencia de inmigrantes italianos al país, ni mucho menos constituyó un acercamiento a la lengua de estos grupos sociales. Esta concepción elitista de la lengua privilegió la variante literaria en consonancia con la aspiración a la formación cultural de una clase dirigente. En un segundo periodo, la enseñanza del italiano estuvo relacionada con la necesidad de instruir formadores y tuvo como consecuencia su inclusión en los programas de estudio y carreras de las Escuelas Normales destinadas a la formación de profesores para la enseñanza de lenguas extranjeras. En una instancia sucesiva o tercera etapa, el italiano se incorporó a los planes de estudio también por el interés en la literatura científica de Italia. La autora concluye que las valoraciones subjetivas y colectivas acerca de las lenguas extranjeras son producto de cada época. De esta forma, cada momento histórico concibe de distintas maneras las lenguas extranjeras y sus relaciones con la lengua o lenguas nacionales u oficiales.

La enseñanza de la lengua extranjera implica una representación sobre esa lengua y sobre la cultura que esta vehicula, a la vez que se vincula a las historias mismas de los países que las adoptan. Está condicionada por procesos sociopolíticos tales como los procesos migratorios, por los sistemas de gobierno, por las relaciones diplomáticas y responde a diferentes modelos de país. En efecto, en el caso de Chile, la postura condenatoria de Italia respecto de la dictadura militar chilena incidió significativamente en el desmantelamiento de la pedagogía universitaria de la lengua italiana. Estas dinámicas están abordadas en el artículo de “Acercamiento a la enseñanza del italiano en la Universidad de Chile: una perspectiva histórica” de Claudia Flores, Soledad Chávez y Ximena Tabilo. En este estudio se presenta la historia del surgimiento y desaparición del Departamento de Italiano en la Universidad de Chile, en donde, entre otras actividades, se impartía un grado conducente a un título pedagógico. La metodología utilizada por las autoras buscó la reconstrucción de un evento desatendido dentro de la historia universitaria chilena. Por lo mismo, desde la historiografía de la lingüística aplicada (enseñanza de segundas lenguas en este caso), se consideraron diversos tipos de fuentes primarias, evidencia documental, entre ellas la recopilación y análisis de reportes escritos, recuentos orales, descripciones de cursos universitarios, cartas, artículos y recortes, entre otros. Es decir, el examen de documentos que no son publicaciones propiamente tales y que, sin embargo, contribuyen a la construcción de una historiografía determinada. Documentos como programas de estudios, cartas emitidas por algunos de los profesores del extinto Departamento y un rastreo de un espacio académico desaparecido, con una producción textual olvidada es lo que las autoras presentan en su artículo. Un evento como el golpe de estado del 73 y la instauración de la dictadura cívico-militar tuvieron un impacto directo en el debilitamiento y posterior desaparición no solo de un Departamento, sino de un área académica, lo que refleja que cada momento histórico concibe de distintas maneras la enseñanza de las lenguas extranjeras.

La traducción es otra de las herramientas fundamentales que sirve para acercar dos culturas, como en la traducción de textos académico-disciplinares. Tal es el caso de la traducción científica, que comporta, además, una tarea de metacognición o de “conocimiento acerca del conocimiento” y una autorreflexión constante que permite acercar a través del texto traducido, culturas, contextos, valores y comunidades de habla con saberes diferentes, para poder de esta manera funcionar como verdadero puente cultural. La traducción implica también la toma de posiciones e indicaciones sobre cómo debe ser recibido un texto. El lugar por excelencia donde se hace oír la voz del traductor y donde se refleja más claramente este conjunto de tareas es en las “notas del traductor”, sección que nos da motivos suficientes para ser considerada como un género textual en sí mismo. En el caso de Dino Jarach, que traduce al economista Grizziotti, como en el caso de Humberto Giannini, que traduce al filósofo italiano Enrico Castelli, es determinante la voluntad docente de la traducción. Tanto Jarach como Giannini guardan una relación de filiación intelectual respecto del autor traducido. Lo destacable en ambas investigaciones es que la labor como traductores de sendos autores ha sido escasamente estudiada. En ambos casos, por lo demás, se trata de dos autores que tradujeron a sus maestros italianos. Sin embargo, en este proceso, los autores demuestran que el influjo del maestro no ha subyugado la identidad del mismo discípulo y su propia y destacada reflexión intelectual. En efecto, en ambos casos se ve cómo en el trabajo de traducción hay, por lo demás, una preeminencia del aporte del traductor. En el caso del artículo “(Des)afiliación científica: Dino Jarach y su labor de traductor y difusor en Argentina de la “primera escuela italiana de derecho financiero”, de Gisella Müller y Elbia Difabio, se trabaja con un hito en la historia del derecho financiero argentino: la traducción que hizo Dino Jarach de Principios de la ciencia de las finanzas de su maestro Benvenuto Griziotti. Se presenta, por lo tanto, un ejemplo de traducción especializada a partir de los análisis de notas al pie. A partir de ese examen, las autoras han podido esbozar una tesis: la del perfil ideológico de Jarach. Justamente, las autoras han logrado construir un perfil identitario definido por valores propios que, si bien no suponen un alejamiento de la doctrina del maestro de Jarach, conforman en la relación con Griziotti, un sistema abierto al diálogo. En el caso de “Humberto Giannini traductor: las notas del traductor en la traducción de Pensieri e giornate, de Enrico Castelli” de Moisés Llopis, Soledad Chávez y Pablo Quintanilla, se aborda la desconocida faceta del filósofo chileno Humberto Giannini como traductor y principal divulgador de la obra de su maestro, Enrico Castelli. Este trabajo da cuenta de las principales características y dilemas de la traducción especializada en filosofía. Se centran los autores en un paratexto específico: la nota del traductor y su relevancia en el proceso de lectura de un texto traducido. El traductor, que asume voz propia a través de las notas, encuentra en ellas un espacio para generar interés y estrechar lazos espirituales entre dos culturas diferentes. Llopis et al., en este caso, manejan la tesis de la riqueza que hay en un paratexto como las notas al pie, las cuales se presentan en un diálogo con el texto traducido y desempeñan la función de llenar los vacíos referenciales que puede tener el acto de traducción. Además, este artículo establece una tipologización de las notas del traductor en el trabajo de Giannini con respecto a Castelli. A pesar de las décadas que separan la obra de Castelli respecto de su traducción, el filósofo italiano y su traductor viven contextos políticos que guardan algunas similitudes. La llamada “crisis del coloquio”, término que acuña Castelli para definir la crisis que atraviesa Italia en el contexto fascista es equiparable a la que le toca vivir a Giannini, salvando diferencias de tiempo y espacio, en el contexto de la dictadura militar.

Por último, para explicar la tercera línea temática de este volumen, podemos decir que dos culturas entran en contacto a través de las personas mismas, en particular, a través de los desplazamientos masivos que implican los grandes procesos migratorios. Estas masas humanas traen consigo una cosmovisión y culturas propias que se materializan en una lengua, que roza y afecta la lengua del país de acogida y que se alimenta a su vez de ella. Tal es el caso del italiano y sus dialectos como lenguas de inmigración. En este sentido, la italianidad, que era vista a principios del siglo XX como una amenaza a la identidad nacional, sobrevivió a un proceso de argentinización de la educación primaria argentina. Sin embargo, la década del sesenta, en que el proceso identitario deja de ser un problema para la Argentina, es el contexto en el cual el italiano y en particular el dialecto piamontés, difundidos y transmitidos por los inmigrantes, comienzan a ser valorados positivamente. Prueba de ello son la edición de textos dialectales, la enseñanza del dialecto y su supervivencia y uso por más de cuatro generaciones. Estas diferentes dinámicas de valoración lingüística se presentan en el artículo “Inserción y pervivencia del dialecto piamontés en la Pampa Gringa Argentina. Publicaciones y didáctica de una lengua de inmigración”, de Estela di Lorenzo y Carolina Sacerdote, que representa un aporte para la historia lingüística de la Argentina en lo que respecta a aspectos dialectales del italiano en América: el piamontés argentino. A partir de cuestiones lingüísticas relevantes, como reflexionar en torno a la dicotomía lengua y dialecto, el artículo trata uno de los aspectos más desconocidos de lo que se entiende como la lingüística románica nova: la presencia de lenguas románicas regionales en el continente americano. Las autoras han propuesto dos etapas de periodización del piamontés argentino: una primera etapa, en donde los colonos hacían uso espontáneo de ella. Producto de esto, por medio de un proceso de aculturación, el piamontés alcanzó dos generaciones de descendientes de inmigrantes. En la segunda etapa, a partir de la década del 60 del siglo XX, el piamontés argentino se ha instalado como un objeto cultural digno de ser estudiado, recuperado y mantenido, en palabras de las autoras. A su vez, Di Lorenzo y Sacerdote han estudiado algunas de las principales herramientas de didáctica lingüística publicadas en esta segunda etapa. De esta forma, las autoras concluyen que el piamontés argentino se ha transformado en un aspecto esencial de la raíz cultural con la que muchos hablantes todavía hoy se identifican.

Las tres perspectivas, la traducción, la enseñanza de la lengua y la inmigración representan algunos de los innumerables caminos a través de los cuales la lengua y la cultura italiana se insertaron en el Cono Sur dejando una huella indeleble en la historia cultural y en la constitución de la identidad misma de estos países.